sábado, 23 de octubre de 2010




1

soledades contínuas coexisten,
la ciudad seca casi todo el tiempo

en un momento lo pensé:

todos nos miramos ahora


2


la brillantina de los disfraces
en el suelo de

esta casa que me ve escribir en pijama
con el rostro alumbrado de

luz-lamparita-velador
irradia mientras hago muecas de

cansancio y ruido cuando mastico



duerme solo mi gato
se queja sola la pava

y escucho un ruido en mi pieza



3


placard abierto
desde ahora y para los años

¿qué pienso cuando el himno de la festividad
es cantado cada cumpleaños mío?



caer en las arcanas escamas del amor
para ocultar que en la distopía
siempre hay algo que despedir

viernes, 22 de octubre de 2010

que quieras siempre
destruir

lienzo blanco o
lienzo rosa

en nombre de la estructura
poética



a Ana Schwarz

martes, 19 de octubre de 2010





La espera es un acopio de fuego inquieto

hay fuegos encallados
pero el mío es inquieto


La ansiedad de esa espera es un juego
que brinda un espectro de posibles
anaqueles sin ideas



El espectro está mudo en el mundo

ciego

etc



'no fue deshumanizado, resignificado'
mi espera lo dice todo el tiempo




Somos dos astillados lanzados al abrazo y los fuegos en el barrio de Flores,

yo quiero la paz en tu casa

domingo, 17 de octubre de 2010

Madre de corazón atómico
sos mi dispositivo de poder


Según Julio, A. Pizarnik, abría los ojos como su gato.




ínfima-parte-de-la-bruma-de-ventanas

no se preocupen
ni por mi jardín embarazado

el rostro petrificado es una suerte

¡un poema que habla de mi!


La lluvia nos resguarda
hijo-gota

destruye, espeso
cansado.


La demora, el rescate, se abomba,
cae
la demora y el rescate,
el ataque,
dejo de entender.

Tengo la boca abierta
mi campana visible, golpeada


la noche es una estadística
para vivir el día
y me palpitan los ojos cuando la veo

sábado, 16 de octubre de 2010

Los juegos dejan de serlo
cuando se convierten en una manifestación cultural.

Patty Diphusa




Un río es un río de luces prendidas
y manos agrestes;

dientes abiertos, rotos. Dardos invisibles, vulnerables, hediondos,

llenos de veneno picante, ácido, verde de musgo de fondo de
río negro.


De barro, el horno;
la casa de un pájaro azul cantor derribado por la tempestad.

'Lo temporal'.


Pájaro americano que dice

"te quiero",

dice que me quiere lavar la boca con agua de fuente honda y de río inestable,


río ausencia de remanso,
río vorágines,
río de boca de mar.

De olas, de espacios. Roba arena depositada,
agua que divide:

la piedra del fondo de un vaso
del aceite contagioso de arriba.


Segundo y todos los ríos, río tercero, catalogado.

Nomenclatura acuática, sumergida, devorada

por
'la vívora' de colmillo chorrante de gotas.



Mi esponja se tomó todos los líquidos indefinidos
que chorreaban de los techos.


Canté mojado.

miércoles, 13 de octubre de 2010



La cineasta francesa Agnés Varda, en esta película, recorre su carrera de una forma emocionante y divertida. Es ingeniosa y muy pequeña (ella); la van a querer abrazar.
i

quién soporta
que la madrugada reviente contra todo
o

la condena de mirar siempre espaldas,
me refiero a no-ojos,
no-boca,

no explosión emocional.


no es la tan repetida escena
de 1990, 1991, 1992,
mis años sin memoria;


hoy fui yo el que volteó cuando alguien volteó
y miré cuando miró
cuando algo sentí.


ii

la caza y la espía son actividades que siempre hago.
en silencio, por supuesto.

lunes, 11 de octubre de 2010

i

Hilos entre una pared y una carta,

tan tensos y ligados que nacen notas musicales
si se los toca.

Suenan mucho a guitarras melancólicas, pero no lo son. Esto importa porque son 'esas' y no 'otras'
notas.

Y es por estar unidas a paredes y cartas generan cierta combinación sonora

entre mi sólida recta y tus manuscritas palabras.



ii

Todo esto el día que el griterío sea considerado música



iii

Lo único que me calma es mi gato,
cuando vuelve roto de peleas callejeras y

se acomoda entre mis piernas y somos la cura

a ojo cerrado.

martes, 5 de octubre de 2010

Fundición de hierros salvajes y correr
correr mucho
y siempre
hasta chocar
contra las paredes y cantar

toda
esa
decadencia con los más vibrantes verbos


Hoy pienso en esas palabras

llevadas a una acción

verte
en los deseos
y en su consumación

con la sonrisa
en un medio de transporte

llevándome
a mi
y a muchos también

llevando a muchos


Así
cuando la ventana se abra,
y la pintura se seque
y los techos que impiden
que la tormenta se acueste conmigo

se acueste


porque la tormenta existe
porque la arena
queda en el fondo del vaso

y eso no se ingnora
y en todo caso


mágia y sensibilidad
son sinónimos

domingo, 3 de octubre de 2010




Los chiniños del supermercado me miran la remera
de aviones cruzando el océano. Cantan
sus canciones mientras compro,

mis galletitas,
la yerba,
unas bebidas,
fideos;

me fijo el precio de los congelados y mis bolsillos no me dan la mano,
salgo.


Ya en casa pienso
en los chiniños del supermercado,
en sus largos ojos finos y no se por qué me inspiraron ternura
y un poema.

Pienso:
si se relacionan bien con los otros chicos del colegio, si van
a un privado o un público.
Pienso:
que quieren decir esas letras que no entiendo y ni la forma me sale.


Los chiniños del supermercado
viven entre góndolas que se vacían por el día y por la noche las llenan. Tal vez,
yo también les inspiré ternura, con mi cara, con mi falta de plata.


Más me hubiera gustado que hayan notado mi hambre y regalado un congelado.

sábado, 2 de octubre de 2010




Veintisiete poemas mojados para leer en la pileta


a.



Aguante Radiohead siempre.

También con un pedo de puta madre
al borde del llanto

un domingo
a las 6 de la madrugada.


b.



El desplazarse
de los peces esperando que le tiren su pan crudo,

es lo que a mi panza le hace falta:

la caridad de la mano humana por ver generarse en uno curiosidad y movimiento.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

todo árbol grande
todo árbol grande


se sostiene desde
el desconcierto





en mi período de lactancia pensaba



todo árbol grande

sábado, 25 de septiembre de 2010




Un 25 de Septiembre del año 1972,
la poeta argentina Alejandra Pizarnik decidió no escribir más.

Ahora voy a transcribir los primeros cinco poemas de
Árbol de Diana, el libro que más me gusta de ella.


1

He dado el salto de mí al alba.
He dejado mi cuerpo junto a la luz
y he cantado la tristeza de lo que nace.


2

Éstas son las versiones que propone:
un agujero, una pared que tiembla...


3

Sólo la sed
el silencio
ningún encuentro

cuídate de mí amor mío
cuídate de la silenciosa en el desierto
de la viajera con el vaso vacío
y de la sombra de su sombra


4

AHORA BIEN:

quién dejará de hundir su mano en busca del tributo para la pequeña olvidada. El frío pagará. Pagará el viento. La lluvia pagará. Pagará el trueno


5

Por un minuto de vida breve
única de ojos abiertos
por un minuto de ver
en el cerebro flores pequeñas
danzando como palabras en la boca de un mudo

jueves, 23 de septiembre de 2010

Estoy rayado como una cebra
onda-vaga




Nena, nunca voy a ser un super-hombre
en la bahía de los perros donde mis no-perros
se pelean por tus huesos de muñeca.

Las manos, mi tema recurrente,
los dedos que del tacto hacen tacto
en mi 'hacer pensante'.



Mi mesa japonesa se partió. El vidrio estallado está en constante relación de peligro. Puedo cortarme, sin embargo, no me asusta. Sobre sí tiene más de veinte discos y dos o tres libros.

El Don Quijote, el más pesado en esa superficie, está justo donde comienza la rajadura.

Mi tan odiado diario íntimo, que olvidé fechado Miercoles 20 de no que me mes, es tan precario, tan amarillo, tan fuerte para mi que no puedo verlo sin abrir al azar y verme meses antes.

Todavía suena la música de su cajita, que es a cuerda. Me da sensación de vértigo tirarla, siento astillado mis pies de andar descalzo cerca.

La noche y los vidrios si tienen algo en común, ambos hienden en un circuito demasiado corto.

Por eso admiro a Charly. Yendo de la cama al living.

En tiempos diferentes, claro.

Yendo
de mi cama
al living.


No se qué o quién la rompió. No se si fui yo, ojalá haya sido yo.

miércoles, 22 de septiembre de 2010



21-9-10

Los nervios sospechan,
impiden el crecimiento de mis uñas.

Las venas suaves
pulsan, pulsan, pulsan mantieniendo esta vida. La métrica de mi carne me duele,

mueve

la pierna,
la cadera,
la otra pierna,

la niebla
que se posa
en mis dedos,

los otros dedos,

se vuelve
contagiosa.


Los verbos se volatizan por si solos
y mi yo-encadenado se deja accionar.

No bailo en
esta primavera descartable, es simplemente otra más que se encajona sobre la de años anteriores
y como unidad marchan.

Una no basta,
ni dos, es cuestión de esperarlas, sumarlas,
hasta que surga el tan deseado efecto

y me florezca
la cara:

ojos de lirio, nariz de malva, los pelos-hiedra, orejas de dalia, la boca amapola, genitales de enebro,


y ser 'el niño botánica'.

Incorporarme en esta estación que pareciera
despertar no se que sensación de alegría en todo

y desde adentro sacudirme.

lunes, 20 de septiembre de 2010




Los órganos de la noche llenan la taza de líquido.

Degusta mi lengua; expansión de amigdalas

errantes,
enormes,
afónicas,
abiertas.

Letra, la noche nombre.
Palabra, protección, yo.


Vegetar la lectura humana.


Llamados raquíticos por teléfono.
Voces largas, bajo aguas,

son la invocación perfecta a la melancolía.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Pequeña montaña,

elefanta
camino de la menta,

sol tranquilizador decidido a enterrarme.



Metamorfosis
dulcemente expansiva. Enamorado infantil, de amores
en la urdimbre rosada,


habitada por felinos enormes, de extensos bigotes electrizantes y hablantes ojos miel;



amores bucólicos, amores elefantas
en un camino de menta de la pequeña montaña
en casa de abuelas maternas.


Y verbena y festín y descanso
Y brindis y cohetes y nuevo año.


Fábula de los días en que no contaba los días.

domingo, 12 de septiembre de 2010

7

La podredumbre coronada con crecientes tallos rojos y hojas chorrantes de miel.

Debajo
abejas esperan la caída de gotas espesas sobre sus alas fértiles para, a su vez, derramar todo líquido nuevo en el cuerpo de las flores.

Dentro de un pensamiento,
auxiliado más de cien veces,

un grupo de niños exiliados que prometen no olvidarse nunca de las lágrimas arrancadas por novelas fantásticas,



buscan una solución para las ataduras:

arrancar la tierra

de un salto,
globo,
piñata,

un ordenador.

Grandes aves reinan y sueltan pestilencia sobre veredas donde ancianas pies de bastón extrañan su amor.

Machacada,
escrita la pared.

Se anda, bromea, revienta arañas bajo los pies.

'Amarás la carretera y la mala música;
los elementos de la desoldadura'

Casi durmiente.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

A

engarzado a las horas
en la soledad devoción


B

me ahogo en un río
desarmo los ríos de escritura continua